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domingo, 23 de diciembre de 2012

Potato Jones,El Misterio del Limón, Tirando del Pañuelo,

Potato Jones
Por Horace Goldin
La mise en scene de esta ilusión fue creada alrededor de la maravillosa proeza del Capitán Jones de la
Marina Mercante Británica al burlar el bloqueo marítimo y llegar con un cargamento de patatas a
Santander, España, durante la Guerra Civil Española. Estas patatas salvaron a miles de civiles
españoles de morir de hambre. El capitán se convirtió en un héroe popular para los ingleses y fue
llamado afectuosamente "Potato Jones". Como todo el mundo había oído hablar del capitán Jones y de
su hazaña humanitaria, la ilusión no solo era actual sinó que también tenía interés popular.
El efecto era que el capitán Jones, o más bien uno de mis asistentes uniformado y maquillado
convenientemente, desaparecía después de
haber sido enterrado en una caja de patatas. La
caja era un aparato de madera y malla de
alambre. El marco propiamente dicho era de
madera; los lados de malla de alambre. Por lo
tanto era posible ver a través de la caja. El
Capitán Jones entraba en la caja por una puerta
trasera la cual entonces se cerraba de manera
que parecía como si estuviera dentro de una
jaula. Luego se elevaba sobre la caja un gran
saco de patatas y se abría el fondo. Las patatas
caían alrededor y encima del Capitán Jones en
la caja cubriéndolo completamente. La caja
entonces se elevaba con cuerdas desde arriba.
Se extendía una lona grande bajo la caja y el
fondo de esta última se abría cayendo las
patatas sobre la tela y dejando la caja tan vacía
e inocente como al principio. El Capitán Jones
aparecía corriendo por la parte de atrás del
público para sorpresa y deleite de éste.
La ilusión se basa en el hecho óptico de que la vista puede distinguir una sola malla a pesar de que en
cada lado se usan dos. Esta segunda malla está aproximadamente a 30 cm. dentro de la malla exterior
visible.
Unos travesaños de sujeción de madera, por lo menos ese parece ser su propósito, disimulan los
bordes de la malla interna. La parte superior del espacio delimitado por la malla interna también está
cubierta de malla. Esta cubierta tiene forma de domo de manera que cuando se dejen caer las patatas
del saco, éstas llenen los espacios entre las mallas interna y externa. Desde el frente la caja parece
estar llena de patatas; en realidad tan solo están entre las dos mallas.
El Capitán Jones entra en la caja por detrás. La puerta se pone ahí para disimular el hecho de que hay
doble malla. Está diseñada de forma que la sección interna y externa pivoten juntas. Cuando las
patatas caen dentro de la caja desde arriba, el Capitán Jones dobla las rodillas y se agacha. Cuando las
patatas ocultan su figura agachada, a medida que el resto de las patatas siguen cayendo en la caja, el
Capitán hace su escape a través de una trampa en el fondo de la caja y de una abertura similar en el
escenario debajo de ella. En el instante en que la caja está llena, el saco suspendido se quita de en
medio y se sujetan las cuerdas a las cuatro esquinas superiores de la caja mediante ganchos. La caja se
eleva inmediatamente en el aire. Cuatro ayudantes, uno en cada esquina, extienden la lona y se tira de
un cordel que abre el fondo de la caja suspendida y deja escapar las patatas. El fondo de la caja está
embisagrado en el lado opuesto al público y las patatas caen a la vista. La caja está vacía. el capitán
aparece en el auditorio.
Las patatas utilizadas en esta ilusión son artificiales. No solo son más livianas que las reales sinó que
se pueden usar una y otra vez.
Bibl
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El Misterio del Limón
Por Alexander
Tenga una caja para carta de metal en el bolsillo izquierdo del chaleco con un cigarrillo en la sección
superior para darle la apariencia de una cigarrera. Tenga una baraja de forzaje en el bolsillo derecho
de la chaqueta. Roma una esquina de unos 2 cm. por 2 cm. de una de las cartas de forzaje. Guarde esta
esquina en el bolsillo derecho del pantalón. Vaya doblando el resto de la carta hasta que quede como
del tamaño de un lápiz. Meta un cuchillo en el extremo de un limón hasta que casi salga por el otro
lado. Meta la carta doblada por esta ranura y una vez que esté dentro presione el limón para cerrarla.
Si lo hace con cuidado el corte no será visible a 60 cm. de distancia. También necesitará un limón sin
preparación. Ya está listo para actuar.
- Amigos, voy a presentar para ustedes un milagro aparente de la magia moderna. Llamo su atención
hacia estos dos limones los cuales me gustaría que examinaran. (Lance el limón normal; quédese con
el otro en la mano izquierda. Pida que le regresen el limón examinado y atrápelo con la mano derecha.
Finja cambiarlo por el limón que tiene en la izquierda y nuevamente lance el limón normal. Cuando se
lo regresen continúe con su charla.)
- Tengo aquí dos limones sin preparación; han sido examinados minuciosamente. ¿Podría alguien
sugerir amablemente cuál de ellos deberé usar en este experimento? (Si eligen el preparado explique
que no tiene necesidad del otro sinó que utilizará el que han elegido. Si eligen el normal, láncelo al
público, explicando que ahora pertenece a la persona que lo eligió y que utilizará el limón restante
para el juego.)
Pida prestado un pañuelo y junte las cuatro puntas. Entregue el limón a un niño, haga que lo meta en
la bolsa hecha con el pañuelo y que la sostenga en alto todo el tiempo. Extienda la baraja de forzaje
cara abajo sobre una bandeja y permita que una dama tome libremente una carta. Guarde la baraja en
su bolsillo cuidando de que el público no pueda ver la cara de las cartas. Pida a la dama que rompa la
carta en dos a lo largo y luego otra vez en dos a lo ancho. Mientras tanto usted empalma secretamente
en sus dedos derechos la esquina que calza con la carta que está dentro del limón. Tome la carta rota
de las manos de ella. Rómpala una vez más. Pídale que se quede con un trozo. Pásele la esquina que
tenía oculta en los dedos.
Escoja otro niño para que le ayude. Dele los trozos. Saque su "cigarrera", saque el único cigarrillo, el
cual habrá mantenido la caja correctamente abierta todo el tiempo en su bolsillo. Dígale al niño que
eche los trozos en la caja de la carta. Ciérrela y désela para que la sostenga sobre la cabeza.
- El secreto de este experimento depende de dos palabras mágicas. Cuando yo chasquee los dedos
quiero que el niño que está sosteniendo la caja diga "Opus". A la vez que él lo hace, deseo que el otro
niño, el que está sosteniendo el limón en el pañuelo, diga la palabra "Pejensus". Si estas palabras se
dicen en un tono de voz grave, harán que los trozos de carta se vuelvan a pegar en su orden natural, se
desmaterializen y desaparezcan de la caja y se implanten en el interior del limón.
Chasquee los dedos. Tome la caja y muéstrela vacía. Saque ahora el limón del pañuelo. Corte el
extremo opuesto al que usó para meter la carta. Saque la carta y haga que el niño la seque con el
pañuelo. Pásela a la dama para que pueda comprobar la esquina que tiene.
He comprobado que este es, sin duda, el truco de limón más efectivo que conozco. Hay demasiados
detalles para que el público los vigile todos y usted es el amo de la situación en todo momento. Se
puede crear mucho humor con los niños al decir estos las palabras mágicas.
***

Tirando del Pañuelo
Por Ross Bertram
Se extiende un pañuelo sobre la mesa y se pone una moneda de veinticinco centavos en el centro. Se
doblan entonces las cuatro esquinas del pañuelo sobre el centro. El mago toma la única esquina que ha
quedado arriba y sacude el pañuelo. La moneda ha desaparecido. Entonces enrolla el pañuelo como
una cuerda y hace un nudo en el centro. El pañuelo se entrega a un espectador quien encuentra la
moneda sólidamente atada en el interior del nudo.
Método: No se utiliza la conocida bolita de cera. Este método es completamente improvisado. Se
puede hacer más fácilmente en una mesa cubierta con mantel pero se explicará un método para hacer
el truco sobre cualquier superficie. Es más efectivo con los espectadores de pie, en parte porque
entonces pueden ver la moneda hasta el momento en que se cubre y en parte porque los ángulos son
más favorables para el mago. Si esto no es posible, el mago deberá trabajar con su lado izquierdo
hacia el público.
El pañuelo se extiende con la esquina derecha colgando sobre el borde de la mesa y se pone la moneda
en el centro. La mano derecha coge la esquina interna del pañuelo con el pulgar debajo y el resto de
los dedos encima. La mano derecha dobla la
esquina del pañuelo pasado un poco el
centro, cubriendo la moneda y girando la
palma arriba al mismo tiempo. La mano
izquierda, casi simultáneamente, dobla
también su esquina hacia el centro.
Tan pronto como la mano derecha quede
oculta, sus dedos índice y medio se abren.
El dedo medio presiona sobre el borde de la
moneda más cercano al mago, levantando
ésta ligeramente. El dedo índice se cierra
levantando el borde externo de la moneda
con el resultado de que la moneda queda
pinzada detrás de la mano entre índice y medio.
La mano derecha va a hora a la esquina derecha del pañuelo. Como ésta está colgando por el borde de
la mesa, la mano puede cogerla y permanecer palma arriba. Al mismo tiempo la mano izquierda coge
la esquina izquierda. La mano derecha, sin girarse, dobla su esquina seguida inmediatamente por la
mano izquierda. Ambas manos se dejan caer al lado del cuerpo un momento y el pulgar derecho lleva
la moneda a la parte de la palma de la mano donde vuelve a pinzarse entre índice y medio.
La mano izquierda coge ahora la esquina superior del pañuelo doblado y sacude éste demostrando que
la moneda ha desaparecido. La mano derecha toma entonces una esquina del pañuelo y se muestra éste
por ambos lados.
La mano derecha toma la esquina diagonalmente opuesta a la que tiene la izquierda. Entonces sigue el
movimiento conocido de enrollar el pañuelo en forma de cuerda, formando así un tubo por el interior
del cual la moneda se desliza hasta el centro del pañuelo enrollado, donde se hace entonces un nudo
que aprisiona la moneda.
Para ejecutar la primera parte del truco en una superficie dura use un pañuelo recién planchado y
aproveche la protuberancia que tiene el pliegue. Ponga la moneda sobre dicho pliegue de forma que un
lado quede ligeramente levantado, listo para ser pinzado entre los dedos.
***

Rutina de un Cubilete de Berland
Por Sam Berland
Los útiles para esta rutina de un cubilete son simples. Un vaso normal (ya los engañé; no se trata de un cubilete
después de todo), dos bolas de caucho de aproximadamente 2,5 cm. de diámetro y una bola grande que quepa
fácilmente dentro del vaso. Envuelva el vaso con un trozo de papel y retuerza el papel arriba. Todas las bolas están en
el bolsillo derecho de la chaqueta. Deberá aprender a
hacer un escamoteo en el que aparentemente pone la bola
en la mano izquierda pero en realidad la retiene en la
derecha.
Este es el más sencillo de los escamoteos. La bola se tiene
entre el índice derecho y el pulgar. La mano izquierda
está abierta, lista para recibir la bola. La mano derecha se
gira hacia la derecha como para poner la bola ahí y en
realidad el pulgar derecho hace rodar la bola sobre la base
de los dedos y por una ligera curvatura del dedo meñique,
además de la ayuda del anular, la bola se retiene en la
base de los dedos. La mano izquierda se dobla
aparentemente sobre la bola. La bola se sujeta
secretamente en los dedos derechos con un mínimo de
presión. Practique teniendo la bola escondida hasta que
pueda mantener la mano derecha relajada sin el menor
indicio de tensión.
Para "cargar" la bola en el vaso cubierto, sujete la bola tal
como se explicó en la base del meñique. Ahora ponga su mano alrededor del vaso con el pulgar a un lado y los dedos
en el otro. Los dedos descansan en la mesa abrazando el vaso. Levante el vaso unos 8 ó 9 centímetros de la mesa.
Déjelo que se incline ligeramente hacia adelante. Mueva los dedos meñique y anular que son los que sujetan la bola,
un poco hacia adentro. Si baja el vaso y suelta la bola, ésta entrará automáticamente dentro del vaso. Usted ha
aprendido el escamoteo y la carga y con todas las bolas en el bolsillo derecho de la chaqueta, está listo para presentar
el efecto. Ejecútelo en una mesa con mantel.
Pida un vaso prestado y cúbralo con el papel como se explicó. Ponga el vaso invertido en la mesa. La mano derecha se
mete en el bolsillo de la chaqueta, empalma una de las bolas con el dedo meñique y saca la segunda bola a la vista del
público. Se coloca en la mesa. La mano derecha con la otra bola escondida toma el vaso por arriba y lo levanta hacia
el público para mostrar que está vacío. La mano izquierda toma la bola de la mesa a la misma vez que la mano derecha
levanta el vaso.
Con la atención en la mano izquierda y la bola que sostiene, la mano derecha vuelve a poner el vaso sobre la mesa,
cargando la bola oculta. Mostrar ambas manos y la bola que ha estado a la vista todo el tiempo. Finja pasar la bola de
la derecha a la izquierda usando el escamoteo que aprendió
antes. De un golpe sobre el fondo del vaso, abriendo la
mano izquierda al momento en que toca el vaso.
Aparentemente la bola ha pasado a través del papel y del
vaso. Levante el vaso con la mano derecha para mostrar la
bola duplicada debajo. Coja dicha bola con la izquierda,
vuelva a poner el vaso en la mesa con la derecha, cargando
la otra bola al hacerlo. Repita esta penetración pero no
cargue la bola la tercera vez. Manténgala oculta en la mano
derecha.
Coja la bola visible de la mesa. Diga que tiene un bultito.
Finja arrancarlo y saque a la vista la bola que llevaba oculta
en la mano derecha. Ahora tiene dos bolas. Póngalas en la mesa.
Finja poner una de las bolas en su mano izquierda pero reténgala secretamente en la derecha. La derecha levanta el
vaso para mostrarlo vacío y al dejarlo en la mesa carga la bola oculta. Golpee la mano izquierda contra el vaso y
muestre que la mano izquierda, al igual que la derecha, está vacía. La bola aparentemente ha penetrado. Sin embargo
no levante el vaso. Tome la segunda bola, pásela aparentemente a la mano izquierda pero reténgala en la derecha.
Levante ahora el vaso para mostrar que la primera bola sí pasó. Al volver a poner el vaso, cargue la segunda bola,
dándole al vaso un ligero movimiento hacia arriba de manera que la segunda bola venga a ponerse encima de la
primera. Abra la mano izquierda. La segunda bola ha desaparecido. Levante el vaso y muestre que ambas bolas están
debajo.
Ahora ponga claramente una bola bajo el vaso. Diga que no necesita la segunda bola. Métasela en el bolsillo pero
empálmela cuando saque la mano. La mano izquierda levanta el vaso y lo pasa a la derecha encima de la bola oculta.
Entonces levanta la bola visible de la mesa. La mano derecha vuelve a poner en la mesa el vaso pero esta vez con la
bola debajo. La mano izquierda pasa abiertamente su bola a la mano derecha. La mano derecha finge dejarla en el
bolsillo pero en realidad la vuelve a sacar empalmada. Una vez más se repite el pase anterior.
Finalmente, la mano derecha, al entrar en el bolsillo, deja la bola pequeña y saca empalmada la grande. La mano
izquierda pone el vaso sobre la mano izquierda como antes y la bola grande se carga al poner la derecha el vaso sobre
la mesa. Métase la bola pequeña visible en su bolsillo derecho.
Pídale a alguien que le de un golpecito al vaso cubierto para romper el hechizo y que las bolas no sigan apareciendo.
La mano izquierda se pone mientras tanto en el borde trasero de la mesa con el pulgar sobre la mesa y los dedos
extendidos debajo. La mano derecha coge por arriba el vaso cubierto, sujetando también el papel retorcido arriba. Esto
es importante. Ahora levante lentamente el vaso para revelar la bola grande. La mano con el vaso se mueve hacia atrás
hasta el borde de la mesa. Usando la aparición de la bola grande como misdirection, la mano derecha baja el vaso
cubierto hasta que pase ligeramente el borde trasero de la mesa. El vaso se suelta a través del papel y cae secretamente
a lo dedos de la mano izquierda.
Inmediatamente la mano derecha se lleva sobre la mesa una vez más. El papel todavía mantiene la forma del vaso.
Ahora no se apresure. Felicite al espectador por haber roto el hechizo. Cubra la bola grande con el papel en forma de
vaso. Dígale al espectador que golpee el fondo del vaso una vez más. Imagínese su sorpresa cuando lo haga y
descubra que el vaso ha desaparecido. La mano izquierda va bajo la mesa y saca el vaso.
Aquí tiene usted una rutina improvisada que combina todos los efectos antiguos incluyendo el vaso que desaparece el
cual se había descartado hace mucho tiempo pero que ahora revive y constituye un clímax lógico y sorprendente. Esta
es una rutina que parecerá distinta a aquellos que estén cansados de ver la rutina normal de cubiletes.
***
Cigarrillo Cómico
Por Lu Brent
Este es uno para el artista cómico. Saque una banana de una bolsa de papel. Pélela y cómasela con
mucho gusto. Ahora, después de toda buena comida debe seguir una buena fumada, así es que - saque
un cigarrillo de su paquete. Pele el papel tal como hizo con la cáscara de la banana. Enciéndalo y
fúmeselo con gran satisfacción.
El pelar un cigarrillo es muy cómico ya que el tabaco no se cae por todos lados. ¿Por qué? Porque
usted tiene uno de esos puritos que parecen cigarrillos envuelto con un trozo de papel blanco. Queda
igual que un cigarrillo. Ejecute este número en pantomima.
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El Truco de Cartas de Ramo Samee
Por Dai Vernon
Antes de mencionar este truco se tiene que hacer notar que en el excelente volumen "Magicianquote s
Tricks. How They Are Done", por los finados Henry Hatton y Adrian Plate, hay un truco que ellos
describen como "uno de los más incomprensibles trucos que se han inventado". Si bien el truco de
Hatton y Plate es excelente, depende del uso de una baraja de solo 32 cartas y eso no me interesa.
Aparte, depende de que el mago memorice varias tablas. Como mi método usa la baraja completa y
elimina las tablas, en realmente nuevo. Este truco es uno de los favoritos de varios de mis amigos
magos y yo lo llamo con el nombre que ellos le han dado - "El Truco de Cartas de Ramo Samee".
Ramo Samee, un mago de la India, fue el primer mago que se conoce de esta nacionalidad que actuó
en Estados Unidos. No hay nada indio con este truco - pero ya se sabe como es en lo que se refiere al
nombre de los trucos.
Reparto cuatro manos de póquer. Naturalmente me doy a mí mismo la mejor mano pero esto solo es
un preámbulo. Una vez que se hayan mostrado las cartas finjo recordar otro truco. Le pido a alguien
que piense en cualquier carta en la baraja. La elección es enteramente mental y la persona ni toca una
carta ni escribe el nombre de la que tiene en mente. Entonces, con toda naturalidad, tomo una de las
manos de póquer que acabo de dar y pregunto se hay en ella alguna carta del mismo valor que la
pensada. La segunda mano se muestra de la misma manera y se hace la misma pregunta. La tercera y
cuarta mano también se muestran una por una y se hace la misma pregunta. En estas dos manos
también se hace la pregunta de si hay entre ellas cartas del mismo palo que la pensada.
Inmediatamente después de estas preguntas, el mago anuncia el nombre de la carta que está pensando
el espectador.
El secreto consiste en las cartas que componen cada una de las cuatro manos. En la ilustración están
las cartas que le sugiero usar. Se pueden variar las cartas pero usted verá que las que yo le sugiero
funcionan bien. En la ilustración, al lado de las manos están los números 1-2-4-8.
Primero considere, por favor, el método para descubrir solo el valor de la carta. Esto se hace sumando
los números de las manos. Por ejemplo, si el valor de la carta pensada aparece solo en la primera
mano, el número total es 1 más 0 más 0 más 0, o sea 1. Uno es lo mismo que As -por lo tanto la carta
es un As. Si el valor solo aparece en la segunda mano, la carta es un Dos. Sin embargo si aparece tanto
en la segunda como en la tercera mano,
pero solo en esas manos, es un Seis
porque los números de esas manos - 2 y
4- sumados dan 6. Solo hay dos
excepciones a esta regla. Si no se vé
carta del valor de la pensada en ninguna
de las cuatro manos entonces la carta es
un Rey. Si el valor de la pensada solo
se vé en la última mano, la carta es o un
Ocho o una Jota. Esta Jota es la única
carta que se tiene que "pescar". El
mago puede decir: -¿Es una figura?- Si
fuera figura tiene que ser una Jota, si no
es figura tiene que ser un Ocho.
Ahora en respecto al palo. Si se
estudian las dos manos mostradas en la
última línea de la ilustración se verá
que el Trébol se encuentra solamente en
la mano numerada cuatro. El Corazón
se encuentra en ambas manos mientras
que las Picas solo se ven en la mano
numerada ocho. Los Diamantes no aparecen en ninguna de las dos manos. Por lo tanto, cuando el
mago pregunta si se vé alguna carta del mismo palo que la pensada en alguno de las dos últimas
manos, sabrá por la respuesta cual es el palo.
Si está en ambas - Corazón; si no está en ninguna - Diamantes. Si solo está en una mano entonces es
Trébol y si solo está en la otra - Picas.
Para que las manos queden formadas por las cartas que se ilustran, la baraja tiene que ordenarse
previamente, por supuesto, o aquellos que tengan la habilidad necesaria pueden hacerlo durante la
presentación de otros trucos. No es necesario ordenar las cartas para poder dar las manos de póquer. A
mí me gusta la idea pero otros pueden preferir simplemente contar cuatro grupos de cinco cartas -
"cartas indiferentes"- después de haber mezclado la baraja. Por supuesto que hay que hacer una
mezcla falsa.
Es muy fácil recordar el valor de cada mano puesto que la primera mano tiene el número 1. La
segunada es dos veces uno, lo que la convierte en 2. la tercera es dos veces dos, o sea 4. La última es
dos veces cuatro, o sea 8.
Este es un truco que puede repetirse varias veces sin que el secreto se haga aparente en lo más
mñinimo. Déspues de hacerlo algunas veces se verá que es posible, fácil y muy efectivo "leer la
mente" a dos personas simultáneamente.
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Enlazada
Por Bob Haskell
Una carta elegida es regresada a la baraja y ésta es mezclada por un espectador. Este espectador
extiende las cartas entre sus manos y las lanza al aire. Entre la lluvia de cartas, el mago, quien ha
hecho un lazo con una cuerda, enlaza la carta elegida.
Material: Una pinza de las que usan las mujeres en el pelo, pintada de blanco y una cuerda de 3 m. de
largo. Se hace un lazo con la cuerda y se le pone la pinza como en la figura 1. Ponga la cuerda sobre
su mesa o sobre una silla.
Para cargar: Para cargar la carta al gimmick, primero coja el lazo con la mano izquierda en el punto
marcado A. La carta está empalmada en la mano derecha y al momento en que su mano derecha llegue
al gimmick, la carta se desliza naturalmente bajo ésta y queda ahí firmemente sujeta.
Todavía sujetando la cuerda con la mano derecha, la izquierda la suelta y la vuelve a coger en el punto
C. Tirando de la cuerda, cierre el lazo
alrededor de su mano derecha y la
carta. No lo apriete demasiado; deje un
lazo de unos 20 cm. Continúe
envolviendo la cuerda alrededor de la
mano hasta llegar al extremo, el punto
D. Este extremo se sujeta entre el
pulgar derecho y la palma como en la
figura 2.
Cuando se lanzan las cartas al aire, tire
usted la cuerda a la vez que estira los
dedos. Sujete el extremo con el pulgar.
Cuando la cuerda se desenrolle del
todo, un ligero tirón hará que el lazo se
cierre alrededor de la carta.
Presentación 1: Tenga la carta en su
bolsillo derecho del pantalón. Haga
sacar forzada la carta duplicada de la
baraja y luego deje que el espectador
mezcle después de haberla regresado.
Mientras se hace esto, su mano derecha empalma la carta del bolsillo y la mano izquierda coge la
cuerda. La carta se carga en el gimmick como ya se explicó. Termine el truco como se ha descrito.
Presentación 2: Tenga la carta en el gimmick desde el comienzo. La cuerda está formando bucles
sobre la mesa. Fuerce la carta y durante la mezcla tome la cuerda. Su mano oculta con naturalidad la
carta. Termine el truco de la forma usual.
Presentación 3: No se usan duplicados en esta versión. Use cualquier baraja. Haga que el espectador
marque libremente su carta. Después de que haya sido regresada a la baraja, empálmela y entregue la
baraja para que sea mezclada. Meta la carta empalmada en el gimmick al coger la cuerda. El
espectador tira las cartas en el aire; usted lanza el lazo y enlaza la carta elegida.
***
El Sueño del Avaro Como Yo lo Hago
Por T. Nelson Downs
De las muchos trucos de la magia, el llamado Sueño del Avaro o Lluvia de Plata ha sido siempre mi
favorito y con él he podido ganarme una reputación internacional. No hace falta decir que la idea
básica de este clásico de la magia es muy antigua y ha sido presentado de incontables maneras por
incontables artistas durante cien años o más.
Mi propio éxito en relación con este truco ha sido el resultado de cierto estilo de presentación además
de ciertos pases y movimientos de mi propia invención. Muchos de estos últimos se explican por
primera vez en este artículo y será interesante que el lector las compare con las explicaciones
originales que se encuentran en mi libro: Modern Coin Manipulation. El tiempo todo lo mejora.
Material y preparación: Utilizo cerca de treinta y seis monedas de empalmar del tamaño de medio
dólar. Prefiero las monedas normales marca Roterberg y es recomendable alisarlas un poco con lija
fina. También se utiliza el conocido cargador de monedas Kellar que puede adquirirse en todas las
tiendas de magia. Elimine las uñas metálicas ya que no son necesarias. Lo único más que se necesita
es un sombrero. A veces lo pido prestado pero más frecuentemente utilizo uno de copa plegable, en el
fondo del cual, en el interior, hay remachada una pieza circular de bronce pintada de negro mate. Esto
actúa como placa de resonancia e incrementa substancialmente el ruido de las monedas que caen.
El cargador Kellar cargado con cerca de veinte monedas me lo meto en el bolsillo derecho del
pantalón. En el bolsillo izquierdo llevo el resto de las monedas.
Presentación: Tomo el sombrero de copa plegado y lo muestro en mi mano izquierda. La mano
derecha la meto tranquilamente en el bolsillo y saco empalmado el cargador. El sombrero lo paso a mi
mano derecha y lo abro golpeándolo contra la palma de la mano izquierda.
El cargador lo sujeto bajo el borde del ala, lo cual me permite mostrar el interior del sombrero y
también mi mano izquierda. El sombrero, junto con el cargador, se pasa a la mano izquierda y la mano
derecha se muestra. Esto se repite mientras se hacen los comentarios introductorios. Esta libertad para
manejar el sombrero solo es posible usando el cargador Kellar.
Finalmente, el cargador se pasa al interior del sombrero y se sujeta contra la banda interna del mismo
con los dedos izquierdos en la manera normal. Ahora comienza la aparición de las monedas. La mano
derecha finge coger una moneda del aire la cual aparentemente se echa en el sombrero.
Simultáneamente, con el índice izquierdo se hace caer una moneda del cargador. Saco esta moneda del
sombrero, la muestro y aparentemente la vuelvo a echar dentro. En realidad, por supuesto, la moneda
se empalma y se deja caer otra moneda del cargador.
No voy a entrar en una descripción detallada del procedimiento de atrapar las monedas, el cual es
conocido por todos. El secreto, por supuesto, es variar lo más posible la operación y, sobre todo,
dramatizar al máximo.
Lo que haré, sin embargo, es explicar un par de detalles originales que realzan grandemente la
aparición. Al momento de hacer caer cada moneda del cargador eleve rápidamente el sombrero unos
centímetros. Esto incrementa el impacto de la moneda y el resultado es un sonido más fuerte. Otro
pase que utilizo para lograr el mismo resultado es el siguiente: Después de hacer aparecer en la punta
de los dedos la moneda que llevo empalmada, lanzo claramente la moneda con fuerza considerable
dentro del sombrero. En el momento en que la moneda deja los dedos, la mano deberá estar casi fuera
de la vista en el sombrero, de manera que, cuando la moneda golpee, la mano izquierda deja caer otra
del cargador la cual se empalma inmediatamente en la mano derecha lista para hacerse aparecer. Esto
lo repito intermitentemente durante la rutina y he visto que engaña a la gente que conoce algo de
magia. Este pase requiere coordinación pero es lo suficientemente sencillo para aprenderlo fácilmente.
Para variar la aparición lo más posible yo, por supuesto, paso una moneda a través del fondo del
sombrero. Esto es muy antiguo pero mi método es un poco diferente. Sostengo la moneda contra el
sombrero entre el índice y el pulgar. Ahora, ejerciendo una ligera presión hago que la moneda pivote,
para decirlo de alguna manera, y quede oculta tras los dedos. Por todos los medios intente este sencillo
pase frente a un espejo para apreciar la singular ilusión que produce.
Otro pase conocido y efectivo es fingir lanzar una moneda a lo alto y, un segundo después, atraparla
en el sombrero al término de su descenso invisible. Aquí, nuevamente, mi procedimiento es un poco
diferente. La moneda, como es normal, se lanza al aire (en realidad se empalma) y el sombrero se
pone como para recibirla en su caída. Sin embargo, después de una breve espera, la moneda no
aparece. Miro confundido hacia el público. Entonces giro la cabeza hacia la derecha, todavía buscando
la moneda. En este punto dejo caer una moneda en el sombrero y cuando "golpea" me giro y miro el
sombrero con gran sorpresa. Bien coordinado esto es una risa segura.
A estas alturas ya he hecho aparecer cerca de veinte monedas de la manera más variada posible.
Comienzo muy despacio y voy gradualmente aumentando el tempo. Ahora presento una de mis
creaciones favoritas, la aparición en la punta de los dedos de cualquier cantidad de monedas que se
elija. Gano un poco de tiempo hablando y mi mano izquierda entra en el sombrero con total
deliberación, empalma cerca de dieciséis monedas y las sujeta contra la banda interna del sombrero.
Muestro mi mano derecha y me paso el sombrero de mano pero las dieciséis monedas (más o menos)
quedan empalmadas en la mano derecha.
Supongamos que me piden que haga aparecer dieciocho monedas - esto es dos más que las que tengo
empalmadas pero no importa. Las monedas están empalmadas un poco extendidas y se hacen aparecer
una por una en un abanico el cual se sujeta entre índice y pulgar. Proceda como sigue: El dedo anular
separa una moneda del resto y con la ayuda del dedo medio la saca a la vista entre índice y pulgar.
Esto se repite de forma que la segunda moneda se junte repentinamente con la primera con un ruidoso
"clink". Esto se repite con el resto. Se requiere un grado considerable de práctica para hacer esto con
nitidez pero como dice el dicho, el estudiante será ampliamente recompensado por su trabajo.
Como se ha dicho arriba, si tiene solo, digamos, dieciséis monedas empalmadas y le piden que haga
aparecer dieciocho, no importa. Yo salvo esta dificultad simplemente fingiendo atrapar dos monedas a
intervalos y hago que la ilusión sea perfecta levantando y dejando escapar con el anular una de las
monedas que ya he hecho aparecer. El sonido extra está ahí aunque la moneda extra no esté. Al final
de la producción quedo con un abanico de monedas entre el pulgar y el índice de la mano derecha.
Ahora las dejo caer una por una en el sombrero, contándolas en voz alta al hacerlo. Si estoy "corto"
por algunas, hago el gesto de dejarlas caer y simultáneamente se deja caer la cantidad correcta, una
por una, de la mano izquierda. Esto, ejecutado correctamente, es indetectable.
Después de lo anterior, cuando el tiempo lo permite, hago un recorrido por entre el público atrapando
monedas de sus "barbas" o de cualquier otro sitio. Al bajar a la platea, empalmo tranquilamente la
carga adicional de monedas del bolsillo izquierdo del pantalón y ya estoy listo. Mientras estoy entre el
público, robo descaradamente puñados de monedas del sombrero y los hago salir de los pañuelos,
corbatas, etc. de los espectadores. Para el espectador promedio esta es la parte más maravillosa de toda
la rutina.
En cualquier caso termino el truco haciendo salir un chorro de monedas de la nariz de un espectador
mientras digo: - Este señor siempre se sopla a esta hora de la noche.
Mi único propósito al escribir este artículo ha sido revelar unas cuantas cosas buenas en relación con
los grandes viejos trucos los cuales nunca se harán viejos.
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Plata y Cobre
Por Paul N. Rylander
Tres monedas de cobre cambian mágicamente de sitio con tres de plata. Las monedas pasan una por
una de la manera más limpia posible. No hay movimientos sospechosos ya que los pases están
cubiertos por la acción necesaria de coger las monedas. Esta rutina engaña ya que se hace lo
suficientemente despacio para que el público pueda pensar y sin embargo, no tendrá pistas para la
solución del problema.
Se ponen tres monedas de plata en fila en el lado izquierdo de la mesa y tres monedas de cobre se
ponen paralelas a ellas en el lado derecho. Las monedas forman dos líneas que se extienden desde el
mago hasta los espectadores. Sin que el público lo sepa, el mago tiene empalmada en la mano derecha
una moneda trucada. Esta moneda representa una moneda de plata por un lado y una de cobre por el
otro. La moneda se tiene empalmada con el lado de plata contra la palma.
Para comenzar el truco el mago traza un círculo místico alrededor de las seis monedas con su dedo
índice derecho. Entonces, usando ambas manos, lentamente da la vuelta a cada una de las monedas.
Con el índice izquierdo traza ahora otro círculo místico alrededor de las monedas en la dirección
opuesta. Esto convence al más observador que no se utiliza ningún tipo de moneda trucada como la
que se tiene empalmada en la derecha.
La moneda trucada se pasa al empalme de los dedos en posición para ejecutar el pase clave del que
depende este truco. La mano izquierda se extiende con la palma hacia el público para recibir las tres
monedas que la derecha va a poner sobre ella.
La mano derecha con el dorso hacia el público, toma una moneda de plata entre índice y pulgar y
aparentemente lo pone en la palma de la mano izquierda. En realidad lo cambia por la moneda
trucada, doblando un poco el dedo índice con el fin de separar un poco la moneda normal y que no
suene contra ella la trucada cuando cae a la mano. Los dedos se inclinan hacia abajo y con un leve
movimiento de lanzar que abarque solo unos pocos centímetros, la moneda trucada se deja deslizar de
los dedos derechos a la palma izquierda.
El índice derecho inmediatamente baja y el pulgar derecho lleva la moneda al empalme de los dedos.
Todo esto es trabajo de un segundo. Deberá parecer como si la moneda de plata ha sido únicamente
tomada y puesta en la palma izquierda. A lo mejor es incorrecto decir que la moneda se tiene en el
empalme de los dedos. En realidad se tiene que tener un poco más adelantada en los dedos entre la
primera y segunda falange. Mientras más adelante, menos movimiento se necesita para el cambio.
Las otras dos monedas de plata se ponen en la palma izquierda de la misma manera, excepto que no se
las cambia. Las tres monedas superpuestas en una hilera se muestran libremente sobre la palma
izquierda y luego la mano se cierra lentamente y se gira con el dorso hacia arriba.
Con la moneda normal de plata todavía oculta cerca de la punta de los dedos de la derecha, coja las
tres monedas de cobre con el índice y pulgar. Estas se ponen sobre la moneda de plata de manera que
cuando la mano se cierre en puño, una moneda de cobre quede junto a la palma lista para ser
empalmada.
Se golpea con ambos puños sobre la mesa. Sin girar las manos vaya poniendo las monedas sobre la
mesa, una de cada mano simultáneamente. La mano izquierda pone sus monedas en dirección del
mago hacia el público y la derecha pone las suyas en la dirección opuesta, dos de cobre y una de plata
en la izquierda y dos de plata y una de cobre en la derecha. Una moneda de cobre quedará retenida en
el empalme derecho.
La moneda de cobre se deja caer al empalme de los dedos y una vez más se vuelve a recoger las
monedas de la izquierda. La moneda trucada, con el lado cobre visible, se coge primero y se cambia
por la moneda de cobre normal tal como se explicó antes. Es conveniente marcar secretamente ambos
lados de esta moneda para identificarla entre las demás.
Después se toma una moneda de plata y se pone en la palma izquierda. La última moneda de plata se
coge y se cambia por la trucada como ya se explicó. Esta vez, sin embargo, es necesario darle la vuelta
a la moneda trucada en el momento del cambio. Esto se hace fácilmente inclinando los dedos de
ambas manos y lanzando la moneda con un poco más de fuerza. La moneda da la vuelta cuando
golpea contra los dedos izquierdos. La mano derecha oculta perfectamente este giro. Este movimiento
no deberá diferenciarse del otro si se hace correctamente. La moneda de cobre, la trucada lado plata
arriba y la normal de plata se muestran libremente. La mano se cierra y se pone dorso arriba. La mano
derecha con la moneda de plata oculta coge la de plata y las dos de cobre de la mesa poniendo una de
cobre arriba para poder empalmarla, cuando se cierra la mano. Se golpea sobre la mesa con los
nudillos de ambas manos y se van poniendo las monedas al unísono sobre la mesa. El público vé que
ahora hay dos monedas de cobre y una de plata en la izquierda y dos de plata y una de cobre en la
derecha.
Solo falta que cambien de sitio una de plata y una de cobre. La de cobre que se lleva empalmada en la
derecha se pasa secretamente al empalme de los dedos. La derecha coge la trucada (cobre hacia arriba)
y fingiendo ponerla en la izquierda, la cambia por la de cobre normal. Entonces se coge una normal de
cobre y se pone en la mano izquierda. Finalmente la de plata se coge y se cambia por la trucada
usando el giro secreto. Las monedas de la izquierda se tienen una encima de la otra con la de plata
arriba y sujetas con los dedos. La mano se deja vacía. Las monedas de la derecha se cogen de manera
que la de cobre quede arriba. La pila se iguala bien y se sostiene con los dedos derechos, mano dorso
al público. Ahora viene un pase atrevido. La mano derecha se abre y se gira mostrando las monedas
sobre los dedos. Las monedas se sostienen como si se fueran a empalmar en el dorso de la mano. A
pesar de que hay tres monedas de plata en esta mano, el público no puede notarlo debido a la posición
ligeramente curvada de los dedos. Ambas pilas de monedas se muestran de la misma manera.
El mago extiende sus manos diciendo que solo falta que una de plata y una de cobre cambien de sitio.
Las manos se cierran y se giran. La de cobre de la derecha se empalma y después de un pase místico,
las monedas se van poniendo en la mesa mostrando que todos los de cobre están ahora en la izquierda
y todos los de plata en la derecha.
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